NEUROLOGÍA DOCTOR LÓPEZ TRIGO | Electroencefalograma
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¿Qué es un electroencefalograma?

El electroencefalograma es una técnica diagnóstica fácil de realizar, barata y no es invasiva ya que los electrodos se colocan sobre el cuero cabelludo.

El electroencefalograma, o EEG, consiste en el registro de la actividad eléctrica del cerebro mediante un equipo especial denominado electroencefalógrafo. La actividad eléctrica cerebral genera unas mínimas señales eléctricas que pueden ser captadas mediante electrodos situados sobre el cuero cabelludo. Estas señales son amplificadas y se pueden representar en una pantalla o registrar en una gráfica en papel continuo.

La técnica

Los electrodos, generalmente unos 15 pares, están repartidos de forma estandarizada por todo el cuero cabelludo y siguen una denominación internacional para que los registros obtenidos sean comparables y reproducibles, independientemente del lugar y el momento. La comparación de las señales eléctricas entre distintos electrodos permite obtener numerosos trazados distintos, lo que va a permitir explorar la actividad cerebral desde distintos lugares, que va a servir incluso para estudiar determinadas zonas cerebrales específicas.

Las modernas técnicas de neuroimagen como la TAC o escáner y la RMN, han sustituido al EEG en el estudio de muchas enfermedades cerebrales.

El electroencefalograma es una técnica diagnóstica fácil de realizar, barata y no es invasiva ya que los electrodos se colocan sobre el cuero cabelludo. Si bien hace años su uso era mucho más amplio, actualmente sigue siendo útil en varias enfermedades, en las que sirve también para el control de su evolución así como para la valoración de la eficacia del tratamiento, como por ejemplo:

- la epilepsia

- el coma.

Hoy en día, las modernas técnicas de neuroimagen como la tomografía computadorizada (TAC o escáner) y la resonancia magnética (RMN) han sustituido al electroencefalograma en el estudio de muchas enfermedades cerebrales localizadas. Sin embargo sigue siendo de gran utilidad en el estudio de otras enfermedades cerebrales como la enfermedad de Creutzfeld-Jacobs (una enfermedad similar en el hombre a la famosa enfermedad de las “vacas locas” en estos animales), la encefalitis esclerosante subaguda, la encefalitis por el virus del herpes-zóster o una encefalopatía de causa hepática o hipotiroidea.

Preparación del paciente

En general el paciente que va a someterse a esta exploración no necesita una preparación especial. Los electrodos se colocan sobre el cuero cabelludo y se mantienen en el sitio gracias a un gel conductor o a un gorro de plástico. El examen électroencefalográfico dura aproximadamente una hora. Generalmente se colocan unos quince pares de electrodos, en el lóbulo de la oreja y en las zonas frontal, temporal, parietal y occipital, así como en el polo frontal y superior del cráneo.

Suelen realizarse varios registros electroencefalográficos, uno en condiciones de reposo que se denomina EEG basal; y otro u otros tras el empleo de procedimientos o maniobras que estimulan la actividad cerebral, lo que se denomina EEG tras estimulación. En este caso, lo más frecuentemente empleado es el estímulo producido por la respiración forzada durante varios minutos o hiperventilación, o por la producción de numerosos flashes luminosos rápidos. La estimulación puede desencadenar una alteración de la actividad cerebral y facilitar el diagnóstico de la enfermedad. Asimismo, puede realizarse un registro continuo del EEG durante 24 horas y durante el sueño para ayudar al diagnóstico.

Ondas cerebrales

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El reposo durante la vigilia, en condiciones de tranquilidad y con los ojos cerrados se obtiene el ritmo alfa, que tiene 8-13 oscilaciones por segundo (Herzio o Hz). El ritmo beta es más rápido, con oscilaciones de 14-30 Hz, y también se encuentra presente en vigilia, pero se atenúa con los ojos abiertos y en las fases de somnolencia. El ritmo theta, de 4-7 Hz y el ritmo delta, de menos de 4 Hz, aparecen durante el sueño.
Epilepsia

El electroencefalograma es especialmente útil para el diagnóstico de un paciente con sospecha de epilepsia. Cuando el EEG demuestra la existencia de una actividad eléctrica rítmica anormal que empieza y acaba bruscamente, lo que se denomina actividad eléctrica convulsiva, el diagnóstico es claro y evidente.
El EEG también permite identificar otras alteraciones de la actividad eléctrica, que se denominan actividad epileptiforme, y permite la clasificación del tipo de trastorno epiléptico, su tratamiento y su pronóstico. Ayuda al estudio del posible tratamiento quirúrgico de algunos tipos de epilepsia y permite la valoración de la eficacia del tratamiento anticonvulsivante.

Coma

A medida que aumenta la profundidad del coma, es decir, disminuye el estado de consciencia, más lenta es la actividad eléctrica que se registra en el electroencefalograma. El registro periódico del EEG tras estimulación permite controlar le evolución del coma: si existe respuesta significa una mejora, mientras que si no hay respuesta a los estímulos indica que empeora o que el grado del coma se mantiene.

Cuando el coma es muy profundo e irreversible, la actividad eléctrica del cerebro va disminuyendo progresivamente hasta hacerse indetectable, lo que se conoce con el nombre de EEG plano. Un EEG plano de más de 6 horas de evolución traduce la muerte cerebral irreversible.

1.- ¿Qué es el vídeo-EEG?

Es la prueba más útil para valorar una epilepsia, siendo imprescindible en aquellos pacientes en los que nos planteemos la posibilidad de cirugía de su epilepsia. El vídeo-EEG consiste grabar las crisis habituales del paciente con el registro simultáneo del EEG y de la imagen del paciente registrada en vídeo. De esta manera, al registrar las crisis que sufre el paciente, podemos analizar las características registradas en el vídeo y el origen cerebral que ha registrado el EEG. Para este estudio, el paciente ha de permanecer ingresado en un hospital durante los días que dure la prueba (habitualmente 5 a 7 días). Su principal utilidad es la determinación de eventos clínicos de origen no claro para poder diferenciarlo de crisis epilépticas (síncopes, crisis psicógenas…) y el estudio prequirúgico de los pacientes con epilepsia fármacorresistente.

2.- ¿Es necesario retirar la medicación para hacerse un video-EEG?

Lo de retirar la medicación en el vídeo-EEG, depende de cuantas crisis tengas tú habitualmente. Si son diarias, claro que no hace falta retirarla. ¿Para qué?. Lo que interesa es grabar crisis. Y en general las crisis secundariamente generalizadas no aportan nada que no hagan las crisis parciales complejas. Si te las puedes ahorrar, mejor, menos incomodidad para tí. Si tienes 1-2 CPC/semana, sí que retiramos medicación, no vaya a ser que esos dias del estudio no tengas crisis!!!

3.- ¿Se retira la medicacion mientras te hacen el video-eeg?

Si un paciente tiene 2 ó 3 crisis al mes y está monitorizado una semana, se le retira medicación para favorecer que tenga crisis… no sería la primera vez que esa semana no tiene crisis.

4.- ¿Qué informacion relevante se saca al grabarte las crisis?

El grabar las crisis nos da la información clínica de las crisis (qué hace el paciente durante las crisis) y EEG durante la crisis. Todo ello, para intentar localizar la zona origen de las crisis.

5.- Si te graban las crisis en video…. ¿luego te lo dejan ver?

Si un paciente me dice que quiere ver las crisis, yo se las tengo que enseñar. Pero les recomiendo que no lo hagan. No les es agradable habitualmente y muchas veces se llevan una impresi¡on muy fuerte. Y casi todo el mundo se arrepiente de haberlas visto